Documentación (2)

La documentación como fuente de inspiración (parte 2)

Como ya adelantara la semana pasada, no toda documentación es similar ni cumple la misma función.

En busca del hechizo perfecto.

En busca del hechizo perfecto.

 

 

 

 

 

 

En la entrada anterior, intenté centrarme en la documentación de índole más general. Todos esos libros, mapas, fotografías, etc. que pueden ayudarte a informarte sobre los lugares (flora, fauna, nombre de lugares topográficos, etc.) o momentos históricos determinados por los que se desarrollará la trama y que servirán de escenario para las correrías de tus personajes.

Pero hoy me gustaría llamar la atención sobre otro tipo de documentación de perfil y función diferentes. Me refiero a toda aquella que nos sirve para explorar los temas secundarios que se cubrirán en la concepción de la historia.

Por ejemplo, en Gorgol, el final del bosque, tuve que documentarme hasta la saciedad de todo lo relacionado con fantasmas, y más concretamente sobre niños que afirman haber visto espíritus y almas en pena.

Además de numerosos libros (Ghosts I’ve met, Kids who see Ghosts, The Grieving Child, Apparition, When the Ghost Screams, The Everything Ghost Hunting Book, El hogar de Miss Peregrine para niños, etc.), también visité un porrón de páginas de internet, devoré incontables videos en YouTube y tuve que  tirar de hemeroteca (El sexto sentido, El resplandor, A tale of two sisters, Los otros, El orfanato, The Collingswood Story, Paranormal Activity 1,2,3,4,5…, Home Movie, o series de TV  como: Supernatural, Paranormal State, Psychic Kids: children of the paranormal, The Haunted, Ghost Hunters, etc.)

Sombras y susurros desde el mas allá.

Sombras y susurros desde el mas allá.

Para poder desarrollar los personajes de esas madres tan “intensas” que pululan por Gorgol (y que suponen el tema central del libro), tuve que leer numerosos libros sobre la materia (Difficult Mothers, Mean Mothers, A Beautiful World: a Son’s Escape from the Snares of Abuse and Devotion, y otros cuantos sobre el síndrome de Munchausen por poder), visitar un sinfín de páginas por internet, ver documentales o volver a repasar películas tales como Mama querida,

Lo mismo cabe decir con respecto a la brujería y todo lo relacionado con los hechizos y encantamientos.  De nuevo, fueron numerosísimos los libros, páginas de internet, documentales y películas que visioné para informarme con tal propósito.

Seguí un proceso similar de documentación cuando escribí mis largometrajes africanos: Cenizas tras el fuego o Zina. Solo que en vez de fantasmas y brujas, me empapé con todo lo relacionado con Africa, ley sharia, niños soldados, islam, etc.

Cuando escribí la serie de TV Maroons, tuve que hacer lo mismo con respecto a la prehistoria, el espacio, los dinosaurios, evolución, desastres naturales, etc.

Y para la serie también de TV Alex y Alexis, tuve que reunir cantidades ingentes de libros, películas, documentales y demás parafernalia sobre la edad media (asalto a castillos, sistema feudal, la peste, caballería, torneos, el santo grial, armas,  etc.)

Si ya lo sé, soy algo obsesivo. Un aspecto mío que trae de cráneo a mi familia, pero que hace las delicias de la empresa Amazon. ¡¡Ja, ja, ja…!!

Pero lo cierto es que según se va devorando toda la documentación, las ideas brotan al mismo ritmo. De todo ello hay que ir tomando nota, realizando apuntes, sugerencias, impresiones, etc. …que servirán para para desarrollar escenas, profundizar en los personajes (sentimientos, reacciones, diálogos, etc.), crear subtramas y un largo etcétera de utilidades.

Pero recuerda siempre que el objetivo es documentarse e inspirarse, no copiar ni calcar a pie de letra (lo cual supondría plagio en mayor o menor medida).

Y cuando por fin comienza uno a sentirse completamente saturado con todo ello, es cuando finalmente se está en disposición de atacar la historia del libro, ¡porque te sale por las orejas y no hay miedo de quedarse corto!

Y ahora, centrándome ya en la secuela de Gorgol. ¿Por dónde la enfoco?

Llevo dándole un tiempo dándole vueltas y creo haber dado con la tecla. Aunque todavía no tengo claro el tema central del libro, no volverá a ser el “amor maternal…hasta después de la muerte” del primer libro. En este sentido, aparcaré de momento a las madres (para alivio de familiares y amigos que temieron verse reflejados).

Pero volveré a explorar el tema de mis queridos fantasmas (aunque en menor medida) y el de mis amigas las brujas (que parece van a cobrar una mayor importancia en esta segunda entrega)

No obstante, la mayor novedad radicará en que me adentraré en el tema de las posesiones demoniacas. Algo que me pone los pelos de punta. Porque habiendo crecido recitando el catecismo, este tema no me gusta ni mentarlo. Me da mucho yuyu. ¡Creo que no voy a poder pegar ojo por las noches en una buena temporada!

De momento ando ocupado con la lectura de estos libros y películas que adjunto en la foto. Pero a ellos se irán sumando títulos nuevos. Y tú, ¿tienes alguna sugerencia?

Va de retro satanás!

Va de retro satanás!

¡Ya te tendré al corriente de las horribles pesadillas que se me avecinan!