El tema central

Cómo conectar la premisa moral con el tema central

Ya establecida la premisa moral para mi libro Gorgol 2 (título completamente provisional), lo siguiente que voy a hacer es intentar conectarlo con el tema central de la novela.

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Hayedo del Betato y sus sorpresas ocultas…

Por tema central me refiero a esa “idea general” de la que se nutre toda historia. Grandes conceptos como amor, odio, guerra, paz, amistad, sacrificio, etc.

El tipo de premisa moral por el que nos decantemos nos servirá para elegir un determinado punto de vista sobre el tema central.

En mi caso, tal como expuse en mi anterior entrega, quiero partir de la siguiente premisa moral:

“El poder, en cualquiera de sus formas, conlleva la autodestrucción. Pero el sacrifico y la entrega conllevan la redención y la paz espiritual”.

Aunque, como también apuntara en dicha entrada, me dispongo a afirmar su opuesto desde otro ángulo mucho más cínico:

“El poder, en cualquiera de sus formas, termina por imponerse. Mientras que el sacrificio y la entrega resultan siempre en balde”.

Al observar ambas premisas, una palaba llama de inmediato mi atención por ser el alma de ambas afirmaciones: “PODER”. Así que me queda claro que el tema central de mi nuevo libro girará en torno a la idea del poder. A partir de este dato puedo comenzar a armar el esqueleto de lo que será la estructura del relato.

La mayoría de los autores comienzan a forjar una historia pensando en el argumento; a mí, en cambio, me gusta centrarme más en el personaje principal. Comulgo completamente con la idea de que el argumento no es algo externo ni ajeno al protagonista, sino que es una consecuencia del mismo.

Para ello, me gusta preguntarme una y otra vez, “¿qué pasaría si…?”, dejándome arrastrar por la imaginación para ver hacia dónde me lleva la respuesta. Esto me permite contemplar cómo mi premisa, mi protagonista y el argumento comienzan a emerger a partir del tema central.

¡Allá voy!

  • ¿Qué pasaría si Teresa regresara a Gorgol veinte años después?
  • ¿Qué pasaría si Gorgol llevara abandonado desde hace tiempo como consecuencia de las múltiples desgracias que acontecieron al final del primer libro (que prefiero no mentar aquí para no “reventárselo” a los que no hayan leído Gorgol, el final de bosque)?
  • ¿Qué pasaría si Teresa se sintiera responsable del destino de su pueblo y desde entonces hubiera dado la espalda a “su don clarividente” y se hubiera jurado no volver a emplearlo?
  • ¿Qué pasaría si Teresa acudiera al pueblo como guía de un equipo de investigadores de lo paranormal interesado en la siniestra leyenda del lugar?
  • ¿Qué pasaría si durante las investigaciones, o a consecuencia de ellas, se abrieran una serie de portales que conectaran con el pasado remoto de Gorgol, justo con la época en la que la maldición da comienzo?
  • ¿Qué pasaría si los hechos del pasado y del presente se volvieran a entrelazar de una manera tan sorprendente como peligrosa?
  • ¿Qué pasaría si la única manera de escapar de allí pasara por que Teresa tuviera que volver a hacer uso de “su don”?
  • ¿Qué ocurriría si para entonces fuera ya demasiado tarde…?
  • ¿Podrán los hechos del presente cambiar el pasado, o será el pasado el que acabe por devorar al presente?

No pinta mal. Con unas pocas preguntas, tengo ya trazadas las líneas generales que me van a servir para comenzar a trabajar la estructura de la historia y tengo resueltos varios de los elementos dramáticos indispensables:

  • Lo que quiere conseguir mi protagonista.
  • Las fuerzas que se le van a oponer.
  • Los cambios internos a los que el protagonista va a tener que hacer frente para alcanzar lo que quiere.

Entiendo que todo esto te pueda parecer muy básico, ¡pero tan solo es el comienzo! Y lo más importante es que estas pocas pinceladas ya suenan sugerentes, y eso me anima para seguir adelante.

Dime, ¿te resulta sugerente lo que conoces hasta ahora de mi nueva novela? ¿Añadirías algo más, o cambiarías totalmente el punto de vista?